Estío Mediterráneo 2005

Este verano navegamos un poco por todas partes, desde Gibraltar hasta Goçek, en Turquía. Pasamos tiempo entre Ibiza y Formentera, primero con Ana, Gemma y Manel, a quienes se unieron posteriormente Elena y Sebas. Después, ya con base en la Marina Ibiza Nueva, navegamos las Pitiusas con Carolina y Francesc. Regreso a Palma con Muriel y luego chárter alrededor de Mallorca con la banda de Noemí, Raquel, Roberto, Rubén y compañía. También salimos a navegar por aquí con Sakili, Zarbelia, Camila, Lorena y Mauricio.

 

Desde Palma de Mallorca zarpamos con Elena, Begoña, Pere y Manel dirección norte nordeste, hasta Alghero, en la cara occidental de la isla de Cerdeña, en donde se nos unieron Gemma, Montse y Sito, con quienes navegamos la costa norte de la isla italiana, el archipiélago de la Maddalena, Porto Cervo y todo lo demás, alternando días de poco viento y días de Mistral, fuerza siete a ocho, que capeábamos escondidos en fondeos seguros. Con especial cariño recuerdo Porto Puddu, o Porto Pollo, que de ambas maneras se llama esa linda bahía...

 

No faltó durante este verano una escapada a Turquía, país que tiene mucho que ofrecer, desde sus joyas arqueológicas diseminadas por doquier y que se pueden apreciar mientras se navega, pasando por sus preciosos y bien abrigados puertos, sus fondeos, sus playas, su sol y su ambiente de mezquitas y muezzdines llamando a la oración desde lo alto de sus minaretes.

 

Por allí navegamos con nuestros viejos amigos Ursula y Peter, a quienes se unieron posteriormente Eddy, Oliver, su linda novia Andrea y el despierto Eugenio. Lugares como Goçek, Kalkan, Kastelhorizon, Olü Deniz, Fethiye... ¡Ah! ¡Cuantos buenos momentos!

 

Y otra vez las Baleares, con Samuel, Melissa, Theo, Isabel y Muriel; las regatas en la bahía, organizadas por Juan Bibiloni; el rápido salto a Torredembarra, con Peio y Pedro, para visitar a nuestro común amigo Gerard; Barcelona, para la feria náutica y, tras la visita de Vicente - personaje misterioso que aprendereis a conocer poco a poco (¡eso espero!) -, regreso a Baleares...

 

Mallorca, Porto Colom, en donde permaneció el "Boogie" hasta ahora, amarrado a su boya, solito, capeando los temporales de otoño sin quejarse, mientras se revolucionaba la empresa y nadie sabía qué ocurriría en un futuro próximo, ni con el barco ni con su capitán...

Pero si os manteneis fieles a vuestras visitas a esta página, pronto, muy pronto, sabreis quién es este misterioso Vicente...