Y seguimos trabajando.

"Boogie", tras habernos conducido a ambos velozmente en una larga ceñida abierta y con viento fresco desde Le Marin (Martinique) hasta Pointe-à-Pitre (Guadeloupe), prestó sumiso su colaboración en la tarea del cambio de la teca del fondo de la bañera, sin oponerse a los torpes golpes del formón, al desmontaje de la timonería, de los reenvíos del motor, dejándose despellejar sin un gemido, pacíficamente amarrado a los muelles que la empresa de chárter Sunsail dispone en el Lagoon Bleu de la marina de Bas du Fort en Pointe-à-Pitre. Mientras tanto, robándole un momento por aquí, otro por allá, a la dicha empresa (que contrató mis servicios para reemplazar por once días al jefe de la base que se tomó unas vacaciones imprevistas), yo iba avanzando poco a poco en la tediosa labor...