Los mismos que zarpamos de Palma de Mallorca hace ya tanto tiempo, decidimos dar un paseo por las islas del Norte..., no sin razones de peso... Largamos, pues, amarras, del puerto de Le Marin al mediodia del lunes 13 de diciembre, con destino a Saint Martin (o Sint Maarten en holandés, pues la isla es mitad holandesa y mitad francesa). Navegamos tranquilamente propulsados pòr los Alíseos del sudeste hasta Montserrat, en donde hicimos una breve escala de cinco horas para gozar del baño, de la tranquilidad de las playas, de la soledad del lugar maltratado recientemente por la devastadora erupción del único volcán de la isla.

 

Arribamos a Sint Maarten el miércoles 15 a primera hora y fondeamos en Simpson Bay Lagoon, para, acto seguido, dedicarnos a comprar en los baratísimos "duty free" de la isla, actuando casi como piratas... ¡Menos mal que nuestro colega y amigo Nacho nos prestó su ayuda, pues con nuestro propio chinchorro hubiéramos tenido serias dificultades para embarcar todo lo comprado!

 

 

También nos encontramos con Enrica y Marco, los simpáticos italianos de la asociación "Delphinia" (www.delphinia.org) en viaje de luna de miel por Sint Maarten, con cuyo apoyo contamos para los desplazamientos por tierra en la isla. No detalleremos las comilonas, ni.... ¡NO! Baste decir que festejamos la muerte del jamón pata negra - que la madre de Alfons nos obsequió para el viaje - por todo lo alto, aprovechando la ocasión para despedirnos de Grace y Alfons, que encontraron un vuelo relativamente barato con destino a Rio de Janeiro, en donde se irán a pasar las fiestas de fin de año. Echaremos de menos su compañía...

 

 

Y llegó la hora de zarpar de regreso a Le Marin, puerto base del "Boogie" en el Caribe. Viaje relativamente rápido, pues los alíseos, finalmente establecidos, soplaron enérgicos durante todo el viaje de vuelta. Naturalmente, todo no fue navegar, y la escala en Les Saintes (un pequeño archipiélago francés al sur de la isla de la Guadalupe) nos permitió descansar, bañarnos, tomar el sol y contemplar al "Boogie" desde la sombra de los cocoteros.

Así, el lunes por la tarde llegamos a Le Marin, sin novedad, en donde Sebas comienza a preparar su viaje - en avión esta vez - de regreso a España, mientras el "Boogie" se prepara ya para recibir a sus próximos huéspedes, a quienes esperamos impacientes...

¿Y vosotros? ¿Cuando os animareis a visitarnos y hacer un viajecito con nosotros? ¡Os esperamos! ¡Venga...!