Todo no son placeres

En la vida, todo no son placeres. Las draconianas reglas del mercado nos obligan constantemente a prostituirnos - con todos mis respetos a las meretrices profesionales, tan necesarias para dar consuelo al más necesitado. Lo queramos o no, no nos queda más remedio que ponernos al servicio de terceros a cambio de unas monedas.

 

 

Eso de ponerse al servicio de terceros, para el amor es másdivertido que para el trabajo. Pero con suerte, y con humor, hasta el trabajo puede ser divertido. O podemos transformar al uno en el otro, el más desagradable en el más divertido, el trabajo en amor. Como prueba estas imágenes, el punto de vista subjetivo y necesariamente impreciso del que las vivió (a la imprecisión de nuestros propios instrumentos de percepción de la realidad -vista, oído, olfato, tacto y gusto - hemos de añadir la imprecisión de las herramientas de que nos dotamos para supleer nuestras propias limitaciones. En este caso hablo de la cámara fotográfica. Hay imágenes - n'est-ce pas, mon Amour - que sólo podemos conservar íntegras en el disco duro de nuestra memoria. Esas, por obvias razones técnicas, no han podido ser plasmadas en este cibersitio. Pero existen. Imagináoslas..., o atrevéos a venir aquí a buscarlas. "Boogie" y yo os esperamos.