Primer plato: cruceros de una semana

Ya conoces las sensaciones de la navegación a vela. El vocabulario usado a bordo ya no te es ajeno, ni misterioso ni incomprensible. Ya te familiarizaste con las maniobras, con los ritmos del barco navegando.

Ya juntaste tu tripulación, un grupo de amigos, tu familia, y estais listos para zarpar al descubrimiento de la isla de Mallorca. Navegareis de bolina hasta virar Punta Cala Figuera, admirando las distintas playas de la bahía de Palma, sus acantilados, sus acogedoras calitas, mientras os vais aclimatando al yate y lo vais haciendo vuestro. Pasais la noche en el simpático Puerto de Andratx y zarpais al día siguiente justo después del desayuno. Navegais entre la isla Dragonera y Mallorca y empezais a remontar la costa de la Tramontana. Si el tiempo lo permite, hasta podreis hacer un alto en el camino para almorzar al pié de la Punta de Sa Foradada, antes de continuar hacia el Puerto de Sóller en donde pasareis la noche.

Al día siguiente, tras zarpar del Puerto de Sóller, a siete millas náuticas más al Norte, descubrireis las espléndidas paredes que conforman la ensenada del Torrent des Pareis, más conocida como Sa Calobra. Puede que seducidos por la impresionante belleza del lugar decidais quedaros allí para comer.

Luego seguireis navegando hacia el cabo Formentor, admirando las agrestes formas de la sierra de la Tramontana, cada vez más atormentadas a medida que vais ganando Norte, hasta que virais el cabo y poneis rumbo hacia el puerto de Alcudia, en donde pasareis esta nueva noche a bordo.

Cuando hayais vuelto a Palma, tras una escala en Cala d'Or o en Porto Cristo y luego otra en Cabrera, y sintais que se os acaba la semana, estareis deseando que lleguen las próximas vacaciones para zarpar de nuevo hacia otros destinos, acaso todavía más osados .

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